miércoles, 16 de enero de 2013

ROSCOS DE SAN ANTÓN


Esta entrada quiero dedicársela a Mercedes, la madre de mi sobrino Jesús. 
Los roscos los hizo ella, que es de Cárchel y son típicos de allí en esta época, para San Antón.
Es una mujer luchadora, trabajadora incansable, que lleva su casa, la de su madre, las de las demás y ahora también es abuela-nany, junto con su marido.
No sé de dónde sacas fuerzas, la verdad. Y además, cocina como los ángeles. 
Siempre que nos juntamos viene con las manos llenas, como con su ensaladilla, su tarta de limón, y tantas cosas que nos vuelven locos y que ya esperamos con ansia.
Dicharachera y parlanchina, con miles de historias que contar, pero siempre con una sonrisa en la cara, aunque tenga el corazón cansado y dolorido por los puñetazos que te da la vida.
Así que esta receta, que me la dio ella, se la dedico, porque además tengo que decir que los de las fotos los hizo ella, y aquí tenéis la prueba. 



Un abrazo, Mercedes, y ya sabes que tienes que pasarme más receticas tuyas. 


Ingredientes:
1 kg. de manteca de cerdo derretida
1 vaso de vino blanco (si es bueno, mejor)
1 taza de zumo de naranja
La ralladura de un limón
1/2 kg. de azúcar
canela
1 sobre de gaseosa (se entiende que es un sobre de cada color)
1 vaso de aguardiente
Harina (la que admita)
Huevo y azúcar para pintarlos.
Preparación:
Mezclamos primero los líquidos: vino, zumo, aguardiente y manteca derretida.
Añadimos la ralladura del limón,  la gaseosa y la harina. La cantidad de ésta es la suficiente para que la masa se pueda trabajar, es decir que se puedan formar los roscos pero sin que quede dura.
Amasamos bien y dejamos reposar unas horas al fresco. (Mercedes me contó que ellas lo preparaban la noche de antes y dejaban la masa al sereno toda la noche, y los horneaban a la mañana siguiente en el horno del pueblo).
Formamos los roscos y con el dedo le hacemos unas  hendiduras, como si quisiéramos hincarle el dedo pero sin llegar a hacerle agujeros.


Pintamos con huevo batido y espolvoreamos con azúcar.
Horneamos a 180º hasta que empiecen a tomar color ( cuidado que no se tuesten!!)
¡QUE APROVECHE!!